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Reconstruyendo
el pasado
18 de Marzo del 2002
Editorial
de Tiquicia.COM
editorial@tiquicia.com
Los costarricenses saboreamos un amargo
trago, aquella noche de mayo del año pasado, cuando supimos que uno de
nuestros monumentos históricos más significativos fue destruido por
las llamas. La Casona de Santa Rosa desapareció por completo al ser
consumida en medio de un fuego abrazador provocado por la venganza de
dos cazadores.
Lo que el fuego nos arrebató ahora está
siendo reconstruido y pronto será regresado a nosotros, en menos de 10
meses se logró levantar de nuevo la casona. Que lección tan invaluable
la que estamos recibiendo los costarricenses. Esta reconstrucción,
realizada en un lapso verdaderamente impresionante, es obra del
esfuerzo conjunto de todos los sectores de nuestra sociedad.
Los estudiantes de escuelas y colegios
nacionales realizaron toda clase de actividades para recaudar fondos,
la empresa privada aportó sus recursos y también se contó con el apoyo
de la ciudadanía y el estado. Un verdadero esfuerzo hecho en conjunto,
buscando fines comunes que benefician a todos, y sí se pudo.
El mes entrante, con ocasión de celebrar la
gesta heroica de nuestros soldados contra las fuerzas de William
Walker, se re inaugura la Casona de Santa Rosa, y se nos da una prueba
fehaciente de que Costa Rica no olvida a quienes lucharon por la
libertad de las generaciones futuras.
Sí se puede; el esfuerzo y la perseverancia
son los elementos claves para lograrlo. Esto se aplica a todo en la
vida. Cuando estos dos elementos se juntan con el trabajo en equipo y
el aporte de todos, los resultados se logran ver leguas, esa es la
lección más importante y lo que debemos rescatar.
No dejemos que nos digan que no, y si lo
escuchamos alguna vez entonces prestemos oídos sordos. Los sueños se
materializan cuando verdaderamente los queremos y luchamos por
conseguirlos. Luchemos, juntos y con perseverancia, ya sabemos que sí
se puede.
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