|
En febrero del año entrante Costa Rica celebrará, una vez más, su tradicional proceso electoral para definir quién regirá los destinos del gobierno hasta el año 2006. Estas elecciones venideras, tienen algunas variantes que nos parecen interesantes analizar, y pensamos que vale la pena darles seguimiento.
Los electores tendrán, como es lo usual, varias opciones para votar entre los distintos partidos que se están postulando para la presidencia y las elecciones legislativas. Están los partidos mayoritarios Liberación Nacional y Unidad Social Cristiana, y varias agrupaciones minoritarias que están dando una lucha muy fuerte por alcanzar sus metas. Bien sabemos que alguno de los dos partidos mayoritarios ganará las elecciones, sin embargo, entre sus rivales más pequeños, podemos encontrar elementos que, con toda seguridad, van a tener una gran influencia en el resultado final.
Los Libertarios
El Partido Movimiento Libertario, encabezado por su elocuente Diputado Otto Guevara Guth, y antes miembro activo de la Unidad Social Cristiana, promueve políticas liberalizadoras y avoca por una mayor libertad económica y comercial para los costarricenses. Su bandera es la de las libertades individuales, su fin es el ejercicio absoluto de las mismas. Esto se traduce en una disminución del aparato estatal, bajas significativas en los impuestos, dolarización de la economía y la eliminación total de trabas al libre ejercicio de las actividades comerciales y laborales.
Los libertarios han demostrado que la voluntad puede más que los tamaños cuando se trata de afianzar una posición política. Un solo diputado logró dar a este partido una presencia legislativa mayor que cualquiera de los partidos mayoritarios. Es un hecho bien conocido que Otto Guevara presentó más proyectos de ley y más consultas de constitucionalidad que cualquier otro diputado en la Asamblea Legislativa, además fue electo como mejor Diputado en tres ocasiones seguidas. Esto representa, sin duda alguna, un enorme compromiso con el país y con los ideales de su partido. Sin tener que especular mucho, podemos adivinar que el Movimiento Libertario verá aumentadas sus filas en el poder legislativo y restará votos en el Valle Central a los partidos mayoritarios.
Acción Ciudadana
El año pasado surgió el Partido Acción Ciudadana, liderado por su candidato Ottón Solís, otrora miembro del Partido Liberación Nacional, Ministro durante la administración Arias Sánchez y Diputado oficialista en la administración Figueres Olsen. El Partido Acción Ciudadana nace ante la debilidad ideológica de Liberación Nacional y debido a las constantes muestras de corrupción denunciadas por su candidato, quien, desanimado por tener que luchar contra las estructuras internas, decide promover un proyecto nuevo cuyo norte es limpiar a la administración pública costarricense y sanear a nuestras instituciones democráticas.
Distinguidos miembros de la sociedad costarricense, miembros en el pasado de Liberación Nacional, se sumaron a los esfuerzos de Ottón Solís. Margarita Penón, ex Primera Dama de la República, y el Lic. Alberto Cañas, fundador del Partido Liberación Nacional, Ex Diputado, Ex Ministro y Ex Embajador, no tardaron en adherirse a este movimiento, cuyo discurso está centrado en garantizar a la ciudadanía un gobierno transparente, despolitizado e incorruptible. La lucha contra la corrupción es, y probablemente seguirá siendo, una de los principales objetivos de este Partido.
Ideas diferentes... efectos comunes
El Movimiento Libertario y el Partido Acción Ciudadana tienen marcos ideológicos muy distintos. El primero es Libertario, su concepción ideológica está centrada, entre otras cosas, dentro de la más absoluta libertad económica. El segundo tiene orientaciones social demócratas, de esa social democracia muy a la tica, con rasgos de centro derecha involucrada con lo social. Ambas agrupaciones pretenden luchar contra la corrupción y así lo han manifestado, y también lo han hecho, en distintas ocasiones. Si bien sus ideas son diferentes, los efectos de sus acciones serán los mismos.
Los costarricenses están cansados. Cansados de ver que sus gobiernos no logran cumplir con promesas de campaña y además permitan que los funcionarios de turno saquen provecho de su función gubernamental para beneficiarse, hacer negocios y participar de actos bastante alejados de la transparencia que debe privar en la administración de la cosa pública. Este cansancio se va manifestar el día de las elecciones, cuando, después de cerradas las urnas de votación, de inicio el conteo de papeletas, de esas papeletas que van a hablar por sí mismas, que van a expresar la voluntad del pueblo costarricense.
Esa voluntad nos mostrará el efecto, ese efecto común de las agrupaciones que estamos mencionando. Los resultados no los llevarán a la victoria, eso lo sabemos de sobra, pero sí van a propinar un severo golpe a los partidos mayoritarios, un golpe que se hará sentir en la Asamblea Legislativa cuando veamos más diputados minoritarios de lo acostumbrado; y quién sabe si hasta vayamos a ver un partido grande perder porque uno de estos pequeños le restó los votos... Está por verse, pero si por la luz se saca el día, nuestro pronóstico es certero.
|
|
| Editoriales
Relacionados |
|
|
| Links
de Interés |
|
|
|
En Tiquicia.COM
|
|
|
|