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El sábado de la semana antepasada, y también durante toda la semana anterior pudimos ser testigos de cómo la Semana Universitaria de la Universidad de Costa Rica ha decaído, tristemente, hasta convertirse en una actividad que carece del brillo que tenía no hace tantos años.
El tradicional Carnaval de la semana universitaria comenzó mal. El tema era el Efecto de la Globalización en la Pobreza de Costa Rica, lo cual podríamos considerar bastante inadecuado para un carnaval donde la música rumbera y las comparsas son las que destacan más. Valga el comentario para decir que actualmente se está celebrando el 60 Aniversario de la creación de la UCR, tema que hubiese sido bastante más celebrable y aplicable al Carnaval. El resultado del tema que escogió la Comisión Central de Semana Universitaria, a pesar de los esfuerzos de la FEUCR para evitarlo, fue uno que por su naturaleza negativa resultaba bastante difícil a la hora de diseñar una carroza; las cuales, gracias a esto, resultaron ser aburridas y carentes de buen gusto. Si hubiera que calificar creatividad, el cero se lo llevan quienes escogieron el tema, en su mayoría profesores... por cierto.
Cuando el carnaval pasaba frente a Tico Burguesas, para deleite de la prensa amarillista, los estudiantes de Derecho y los de Ingeniería se enfrascaron en una sórdida batalla de latas, con y sin contenido líquido, que resultó en la cancelación tempranera de la actividad y algunos heridos que posiblemente no queden convidados a tirar un solo latazo más.
Las actividades que se programaron durante el transcurso de la Semana Universitaria resultaron muy entretenidas para escolares y colegiales que visitaban la institución. Las distintas facultades se abocaron a presentar exposiciones, conferencias y concursos que se relacionaban con la naturaleza de sus disciplinas. La Facultad de Derecho realizó una competencia Intercolegial de Derechos Humanos, la de Agronomía hizo una interesante exposición de animales vacunos y una agroferia, y la de Ciencias Económicas trajo títeres para los niños, en igual forma muchas otras hicieron un gran esfuerzo y presentaron lo suyo. Todas estas cosas son muy positivas a efectos de promover la imagen de la universidad. Pero, en este punto surge un "pero", ¿y las actividades para los universitarios?
Las asociaciones de estudiantes procuran atraer fondos para sus proyectos a través de actividades nocturnas como bailes y conciertos, los cuales buscan patrocinar con aportes de empresas nacionales que se interesen por colocar la publicidad de sus productos entre el estudiantado. En este punto las cosas se complican, pues las
empresas han ido disminuyendo sus contribuciones en relación con el desinterés que genera la Semana U entre sus estudiantes. Además la Comisión Central de Semana Universitaria no es precisamente conocida como facilitadora para que estos patrocinios se materialicen, por lo que es difícil para las asociaciones poder contar con los fondos para programar actividades que verdaderamente llamen a los visitantes. El resultado es que las actividades que buscan generar ingresos resultaron poco generadoras.
Existe la hipótesis, que poco a poco se va comprobando, de que la Semana Universitaria irá, paulatinamente, quedando en el olvido. Atrás van a quedar las horas de diversión en que los estudiantes universitarios bailaban al ritmo de Marfil, disfrutando de su juventud y del solo hecho de estar vivos, cosa que a los jóvenes les sale muy bien. Los que van a festejar son los detractores de esta actividad, aquellos que han tenido la paciencia de esperar, año tras año, a que esta tradicional fiesta deje de organizarse; ya lo están logrando, felicidades. Que lástima...
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